En gran parte del mundo, entre finales de octubre y principios de noviembre es habitual recordar a los que faltan. Celebremos Todos los Santos, el Día de los Muertos o Halloween, es normal realizar celebraciones familiares, religiosas o populares que tienen que ver con la memoria de nuestros seres queridos o, desde un punto de vista más lúdico, con lo siniestro como fuente de diversión, como ocurre con la popularización de Halloween en los últimos años. Muchas de estas festividades tienen un origen precristiano: en el caso del Día de los Muertos, existe una mezcla entre celebraciones precolombinas y las tradiciones cristianas, y en el caso europeo, la festividad celta de Samhain es el origen del Día de Todos los Santos, tras su adecuación al culto católico.
Son fechas señaladas y emotivas, especialmente este año: debido a la pandemia, en muchas familias ha habido pérdidas y, además, no ha sido posible en muchos casos llevar a cabo las tradiciones familiares y religiosas que ayudan, en cierta medida, a aliviar el dolor mediante las costumbres y rituales.
Costumbres que han cambiado mucho a lo largo de las décadas; hace no tantos años, era habitual la obligatoriedad del luto y tanto las ropas como las costumbres sociales estaban subordinadas a ello. Los funerales eran eventos familiares a menudo multitudinarios, con una solemnidad especial. Solemnidad que, en el caso del documento audiovisual que traemos en este artículo, se encuentra multiplicada por el hecho de ser un funeral de estado, ya que los difuntos son dos aviadores caídos del año 1912. Este documento audiovisual ha sido recuperado y digitalizado por el archivo del British Film Institute, la institución británica dedicada al desarrollo del cine de este país. Ha llevado a cabo una ingente labor de digitalización y divulgación del patrimonio audiovisual de su país. Sin duda, un documento que nos lleva a conocer cómo se vivían los funerales hace más de cien años, lo que nos acerca los sentimientos universales de pérdida y al consuelo del recuerdo de quienes hemos amado.